Aparcamientos en altura.

Jesús Pablo Alonso aparcamientos 0 Comments

Existen varios tipos de aparcamientos. Estos se definen como aquel área en donde es posible estacionar un vehículo.

El aparcamiento puede ser público cuando se sitúa en la vía pública; público de gestión pública, como las zonas de estacionamiento regulado; público de gestión privada, y privado de gestión privada, sea una empresa o un inmueble propio de uso privativo.

Los aparcamientos están situados por lo general en el exterior siendo lo más común que estos se sitúen junto a la vía. Se delimitan por pintura en el suelo indicando los límites del espacio disponible para su ocupación.

Otra posibilidad es aquella en donde se emplea una gran superficie en el exterior donde se sitúan varias plazas de aparcamiento. Se trata de espacios delimitados del resto, por alguna clase de muro o separación de la vía, de otros inmuebles.

Aparcamiento en altura en la ciudad de New York.

En otros artículos se mencionaron las posibilidades que aquí existen como es el caso de aparcamientos de larga distancia en zonas aeroportuarias por citar algunos de ellos.

Debido al crecimiento de las ciudades, la primera solución a los problemas de espacio fue la de crear espacios subterráneos. Estos fueron los primeros aparcamientos que se crearon consistentes en varios pisos hacia abajo para dar una respuesta a la necesidad de este tipo de estacionamiento. Primero fueron las oficinas y después los centros comerciales.

La motivación principal de este tipo de obras ha sido la rentabilidad del suelo. Si el suelo era muy caro porque era escaso, lo más lógico fue construir estos espacios fuera de las ciudades.

De este modo, desde las afueras, lo más sencillo fue el uso de transporte público masivo. La evolución de este tipo de instalaciones ha dependido de las distintas ciudades y de los distintos países.

En lugares muy masificados como Asia, fue desde el comienzo una solución rápida. También en ciudades donde el espacio es muy valioso, esta solución supuso por una parte un alivio para los propietarios de los vehículos obligados a acudir hasta allí por negocios. Por otra supuso una oportunidad de inversión muy grande.

Sin embargo, por la orografía de los terrenos, en todas partes no se puede construir hacia abajo. Puede ocurrir que el suelo sea tan rocoso que resulte inviable su perforación. En otros ocurría lo contrario. El suelo era muy blando y próximo a zonas de agua que terminaban más tarde o más temprando inundándose. Por consiguiente, la solución fue el construir hacia arriba.

Construir hacia arriba parecía ser algo poco rentable al comienzo pero aquellos visionarios que apostaron por ello, resultaron ser afortunados en esta decisión.

En ciudades muy urbanizadas como antes se mencionaba el primer tipo de construcción en altura fue sencillamente la de construir pequeños rascacielos para sólo vehículos. Estos aparcamientos tenían la capacidad de albergar miles de vehículos. Estos vehículos subían por las rampas de acceso hasta las distintas plantas en donde el conductor lo dejaba.

Aparcamiento en altura en la ciudad de New York.

Esta fue siempre un posibilidad muy viable para ciudades más nuevas como Detroit, Chicago, o Atlanta, grandes ciudades con muchísimo espacio disponible y además muy barato.

Pero en otras ciudades no fue tan sencillo debido a la escasez de este espacio. El caso más destacado es el de la ciudad de Nueva York.

En esta ciudad, sobre todo en la isla de Manhatan, se optó por el aparcamiento en altura de modo articulado. En estos casos, para aprovechar aún más el espacio disponible, se dotaron a los inmuebles destinados a este fin con un sistema de ascensores para que subiera el vehículo de manera vertical.

De este modo, un sistema robotizado situaba al vehículo en uno de esos aparcamientos hasta su nueva recogida.

El sistema podía ser simple o tremendamente complicado. En cualquier caso era un ordenador el que se ocupaba de todo. Una vez que el vehículo entraba era monitorizado en todo momento para su recuperación en cuanto se solicitase.

Este sistema se encuentra alineado con los sistemas de las smart cities, sobre todo en USA y Europa en donde mediante el empleo de nuevas tecnologías era posible un aprovechamiento óptimo de esta clase de instalaciones.

Smart Parking o aparcamientos inteligentes

De todos modos, el ejemplo newyorkino anteriormente mencionado es un sistema simple en altura para situar vehículos uno encima de otro con dos o tres hileras.

El precio por horas o medias horas en estas ciudades es elevadísimo.

Parking Urbano, Precio-Hora, e Inversión.

En este caso, disponer de una superficie en “la gran manzana”, puede ser muy rentable desde todos los puntos de vista. Así poner un discreto sistema de almacenamiento de vehículos puede ser una manera muy rentable e idea de negocio para multiplicar la inversión.

No obstante hay ciudades por todo el mundo pioneras en estos sistemas de almacenamiento masivo de vehículos en aparcamientos robotizados.

Uno de los referentes más destacados es el de las Torres Autostadt en Wolfsburg, Alemania. En 2014 fueron reconocidas como el sistema de estacionamiento más rápido en el mundo en la categoría de ascensores extraordinarios. Los coches que entran en estas torres son desplazados por el sistema a una velocidad de 2 metros por segundo. En menos de minuto y medio el sistema robotizado es capaz de situar al coche en el piso más alto de este edificio.

Aparcamiento en altura en la ciudad de New York.

En el siguiente vídeo se puede ver cómo funciona este sistema de almacenamiento robotizado.

World’s biggest car delivery center Video Reuters

A continuación se muestra cómo funciona un edificio de almacenamiento de vehículos mediante ascensores y que puede situarse en cualquier ciudad.

SMART CITY PTV Vissim: Automated Parking Simulation

Por último en este otro vídeo se puede ver con detalle cómo una empresa especializada en sistemas de ingeniería explica los diferentes sistemas robotizados que existen para esta clase de almacenamientos en altura.

RR Parkon – Parking Solution

No cabe duda que todos estos sistemas suponen una innovación desde el comienzo, una innovación que no se ha detenido allí. Los sistemas que funcionan en estos “aparcamientos en altura” presentan avances que han permitido su uso en otra clase de aparcamientos como los de tipo subterráneo. También se han podido aprovechar esos avances en otro tipo de industria como la logística e ingeniería y viceversa.

Aparcamiento en altura en la ciudad de New York.

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