¡Aquí hay petróleo!

Jesús Pablo Alonso García Asfalto Leave a Comment

Hay una película española de 1955 titulada «¡Aquí hay petróleo!» en donde el tema principal es el agua y el petróleo.

Estos dos recursos que hace ya casi más de sesena años se consideraban estratégicos y escasos, hoy en día tienen igualmente la misma importancia.

La película está dirigida por Rafael J. Salvia con guion del propio director y de Pedro Masó y está localizada en el pueblo castellano llamado Castilviejo.

En este film se comienza hablando de la enorme sequía que sufre aquella zona lo que no les permiten ya no sólo cultivar la tierra sino apenas beber. La fuente de la plaza del pueblo está seca y por sus grifos no corre nada.

Carátula Película «¡aquí hay petróleo!»
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Un buen día se presentan un grupo de personas de una compañía estadounidense subidos en un vehículo todo terreno mirando unos mapas, en medio de las tierras junto a una casa en el campo de uno de los protagonistas, Zoilo Mendoza. Según creen, bajo esos terrenos tan secos puede haber petróleo.

La película se está hecha en una época en donde ya se conocía la influencia del petróleo sobre la economía, igual que hoy en día, pero que entonces era algo novedoso.

Ya en aquella época, en España, había una extensa red de carreteras asfaltadas, tal y como se ve en el metraje. Desde entonces se han producido muchas mejoras en este sentido y sin embargo la procedencia de los materiales es idéntica, es decir, a través del petróleo.

De este compuesto de origen orgánico se extraían ya entonces una gran variedad de elementos con multitud de usos. El asfalto fue uno de los primeros al igual que ocurrió con la gasolina y el diésel.

Obtención de Asfalto desde Petróleo

En el film se ve cómo se produce en el pueblo un gran revuelo con la llegada de muchos camiones, máquinas de perforación e incluso con la instalación de un gran campamento en un pueblo donde nunca sucedía nada.

En una secuencia están reunidos todos los hombres relevantes del pueblo decidiendo sobre tan importante asunto en donde uno de ellos define el petróleo como «el cuarto poder».

Estas personas son el alcalde, las personas más ricas del pueblo, el dueño del terreno, y todos aquellos que tenían posibilidades de aportar algún recurso al proyecto. La intención de todos ellos es la de intentar explotar por su cuenta el supuesto yacimiento petrolífero mediante la creación de una sociedad.

Esta comedia tiene mucho de humor en cada escena por los contrastes entre la sociedad rural de España en los años cincuenta y los técnicos americanos que proceden de un país mucho más industrializado y que además cuentan con medios más avanzados.

Estas diferencias se hacen más visibles cuando estas personas del pueblo deciden realizar por su cuenta esta prospección llegando a situaciones límite de lo más cómico.

La empresa “Prospectores S.A.” emplean modernas maquinarias con grandes motores diésel, castilletes sólidos y robustos, un campamento y laboratorio de análisis, así como modernos equipos de detección para averiguar el lugar idóneo de perforación.

Antiguo surtidor de carburante.

Por otro lado, los vecinos del pueblo, con su sociedad recién creada, echan mano del zahorí el cual recorre el terreno de Zoilo para averiguar dónde podría haber petróleo. Este vecino a pesar de esa apariencia primitiva por el uso de esa técnica es sin embargo una de las personas más cultas y estudiosas del pueblo.

En un momento dado, con ayuda de esta vara de madera que se eleva de repente, logra hallar un lugar adecuado.

Resulta muy revelador y didáctico cómo en esta película se pueden ver cuáles son los elementos básicos que entran en juego en las “primeras tareas de prospección de un campo petrolífero” desde el comienzo.

El castillete que construyen es muy rudimentario, y para golpear el tubo de perforación usan el motor de un tractor que con cintas consiguen invertir el movimiento de dicho motor para que funcione como un gran martillo percutor.

Sin embargo, no hay un plan, ni previsión, ni conocimiento alguno sobre qué hacer después en el caso de que ese petróleo saliera.

A pesar de que todos los personajes aportan dinero en su medida, este se acaba y es necesario realizar una nueva inyección de capital para seguir con los trabajos.

Se ven obligados así, de un modo muy cómico, a emitir pagarés sobre papel normal y corriente en donde figuraban, el valor de aquel producto o servicios realizados y su equivalente en número de litros de petróleo cuando éste saliera. Esta estrategia es un intento desesperado de llevar adelante aquella disparatada compañía.

Una gran parte del metraje trata las relaciones que se establecen entre las dos culturas, americana y española, mediante fiestas locales, bailes y un partido de béisbol, todo ello como manera de distracción y chantaje para conseguir las máquinas de medición que estaban en el campamento y así fijar con más precisión el lugar donde se encuentra ese oro negro.

Conducciones en pozo petrolífero para el crudo.

En una de esas actividades de confraternización grupal se realiza un paseo en barca por un embalse enorme y muy alejado en donde se vuelve a mencionar la problemática de la escasez de agua y la necesidad de embalsarlo para poder beber por las frecuentes sequías que se sufren en el país.

Ahora parece que es un tema nuevo y sin embargo ya ocurrían estos períodos secos hace varias décadas. Y lo mismo ocurre con el petróleo y su dependencia cada vez más acusada en la actualidad.

Una última lectura con estos aparatos que toman prestados sitúan el yacimiento justo bajo la casa de Zoilo en una tarea disparatada donde desmontan media casa para instalar dentro de la misma el castillete de perforación, donde después de mucho perforar sale por fin petróleo.

De repente todo es celebración y entusiasmo en un frenesí desmedido en donde todos piensan que finalmente lo han logrado.

Pero sale muy poco de manera que en seguida lo único que sale es petróleo mezclado con agua, y después sólo agua.

Así del júbilo inicial donde todos se imaginaban ricos se pasa a una gran decepción.

Después, caen en la cuenta de que en realidad han terminado encontrando aquello que desde el comienzo echaban de menos y tanto necesitaban, el recurso más valioso de todos: el agua.

El agua como recurso natural básico.

Por eso de nuevo todo es fiesta y celebración ya que comienzan a regar los campos agrícolas y a canalizarlo de nuevo por las calles y fuentes del pueblo a donde todos acuden corriendo con sus cántaros vacíos para llenarlos de agua.

Cuando despiden al grupo de los prospectores que habían llegado, se ve cómo cerca de la fuente, la sociedad que crearon para encontrar petróleo es rebautizada con un cartel donde pone Compañía de Aguas y Riegos en un más que premonitorio futuro de la necesidad de este líquido elemento, cada día más escaso.

La última escena es justo el protagonista Zoilo moviendo la tierra con una azada mientras el agua entra por los surcos donde había sembrado.

Este metraje está inspirado en casos reales ocurridos en España en las provincias de Burgos en donde realmente se comenzó a extraer petróleo en aquellos años. Sorprende que aún en la actualidad se sigue la extracción de los mismos ya que, aunque poco rentables, lo siguen siendo.

Y en la línea que se describe en la película ocurrió parecido en donde la expectativa fue muy alta al comienzo. Pero pasados un par de años la valoración del yacimiento disminuyó quedando relegado a un minúsculo puesto extractivo en el panorama mundial, y en un puesto casi único en el territorio nacional.

Extracción en pozo petrolífero.

Resulta muy interesante como una película de no hace tanto tiempo, pero en donde el mundo ha cambiado bastante, contenga exactamente los mismos elementos críticos actuales en los modelos energéticos, gestión de empresas, y recursos naturales.

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