Calle del «asfalto».

Jesús Pablo Alonso García Asfalto Leave a Comment

Usamos a diario sus nombres pero muchas veces no conocemos su origen.

El nombre de las calles es una manera de nombrar espacios urbanos de una manera semántica.

El origen de las ciudades está precedido por el de las primeras poblaciones y poblados. Las primeras concentraciones de personas en un espacio concreto estuvo vinculado desde el inicio a viviendas construidas con materiales vegetales, rocosos y/o terrosos.

Así comenzaron los primeros emplazamientos urbanísticos los cuales fueron tomando forma poco a poco de manera funcional.

Cuando las poblaciones comenzaron a ser cada vez mayores fue necesario emplear referencias para localizar a las personas que vivían en uno u otro lugar.

Nuevos desarrollos urbanísticos.

Al principio se usaban referencias como comercios concretos o centros de reunión, o árboles próximos o bien simplemente referencias topográficas como colinas, vaguadas o espacios rocosos definidos.

En algunos lugares se usan hoy día esas referencias también como apoyo visual a señas concretas.

A medida que la relación entre las personas era cada vez mayor fue necesario idear una manera de localizar a estas personas o familias para el fomento de ciertas actividades que eran sobre todo comerciales.

Que se tenga noticia se comenzaron a nombrar las calles en la Edad Media por parte de los propios vecinos. Antes de este periodo era mediante el boca a boca. Al menos eso es lo que se cree hoy día ya que no hay mucho material de investigación sobre dicho asunto.

Cuesta creer que ciudades asiáticas anteriores a las ciudades europeas de la Edad Media no tuvieran una manera de nombrarse.

La ciudad situada alrededor del templo de Angkor Wat en Indonesia en el siglo XII tenía medio millón de habitantes.

¿Cómo se encontraban entre sí estas personas?

Tal vez ese detalle se investigue en el futuro cuando aparecen nuevas evidencias y pruebas.

Calle del Asfalto.

De esta manera como se comentaba se sabe que en las ciudades europeas durante la Edad Media las calles tomaban nombres de actividades y oficios que se desarrollaban en las mismas.

También se ponía nombre a esas calles en las cuales había edificios importantes.

A mediados del siglo XIX comienza una reestructuración urbanística por parte estatal que se traslada a los ayuntamientos de dichas ciudades para nombrar las calles.

Muchas calles son bautizadas con el nombre de personas relevantes de la antigüedad como artistas, filósofos, escritores científicos y santos.

También hubo muchas calles que fueron rebautizadas con nombres de personajes políticos o episodios históricos concretos afines a quienes en ese momento ostentaban el poder. Cuando cambiaba ese poder lo hacían en igual medida los nombres que se habían cambiado antes.

Esta influencia política y el deseo de trascender a la posteridad es algo innato en los distintos pueblos mediante la política y la religión desde tiempos anteriores al egipcio tal y como sucedía en el culto a ciertas deidades o el reconocimiento a ciertos líderes.

Lo mismo ocurrió en Grecia y en Roma y esa misma manera de pensar se extendió hasta nuestros días.

Calle del Asfalto.

Sin embargo la manera en la que se nombran estas vías hoy día depende de varios factores.

La manera en la que se legislan actualmente los nombres de las nuevas calles depende en el caso de la ciudad de Madrid de la Junta Municipal de Distrito.

_______________________________________________________________

Parte II del artículo :

Calle del «asfalto» (II)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

  Acepto la Política de privacidad