Carreteras de hielo, sin asfalto.

Jesús Pablo Alonso García Seguridad Leave a Comment

Una vía de comunicación ya sea en forma de carretera o autopista suele reunir unas condiciones de pavimentado específicas.

Como se explicaba en el artículo «el origen de los caminos»:

El origen de los Caminos

las vías de comunicación al comienzo eran simples áreas de terreno en donde según se circulaba, andando o mediante carruajes y caballerías, se iba definiendo una ruta de comunicación.

La pavimentación de estas vías como por ejemplo las «calzadas romanas» o en Asia durante el «imperio Jemer«, se realizó con losas de piedra. En estos casos dichas vías empedradas obedecían por una parte a un patrón de señalización de las mismas vías en la conexión con poblaciones, explotaciones u otros lugares. Y en otros casos la motivación era sobre todo facilitar el tránsito de los carruajes en el transporte de mercancías permitiendo un pavimento estable al margen de las condiciones meteorológicas.

Pero esto sólo ocurría hasta un cierto margen. Igual que estas vías precisaban igual que ahora de unos trabajos de mantenimiento, a veces no era posible su uso cuando eran sepultadas por varios centímetros de nieve en latitudes concretas durante los meses invernales.

En la actualidad sigue ocurriendo parecido a entonces. Cuando caen grandes nevada durante los temporales, en vías de mucho tránsito es posible acondicionarlas pero en otras hay que esperar bastante más tiempo por su inaccesibilidad.

De este modo existen países cercanos al círculo polar ártico en donde se preparan carreteras de hielo. Son vías que se preparan sin pavimento alguno donde la base es únicamente el hielo y la nieve.

Acumulación de nieve en latitudes nórdicas y cumbres.

Estas carreteras de hielo son construidas en zonas de bahía próximas al mar, sobre lagos e islas cuando las temperaturas son inferiores a veinte grados bajo cero en los meses más fríos.

Se sitúan en el norte de Rusia, Alaska, países escandinavos, China y Canadá.

El crear estas vías de comunicación durante esos meses se debe a un enorme ahorro de costes en el kilometraje para el transporte de mercancías. Algunas carreteras llegan a ser de hasta más de quinientos kilómetros. En otras fechas más cálidas ese mismo recorrido exige dar un rodeo enorme o bien sólo es posible mediante barco y avión.

Así tanto vehículos todo terreno como camiones de gran tonelaje, superiores a las cuarenta toneladas, pueden recorrer esas regiones nórdicas circulando por este tipo de pistas que alcanzan un grosor cercano al metro. Debajo sólo está el agua.

Estas vías precisan de una preparación y un mantenimiento que se realiza con máquinas quitanieves especiales y otros vehículos específicos. Estas tareas de mantenimiento, además de máquinas, necesitan un personal muy cualificado y experto en esta clase de trabajos.

Efectos invernales sobre el asfalto

Los conductores de esos camiones transportan mercancías como víveres, maderas o mineral, también deben ser conductores expertos. A la circulación ya complicada de por sí por estas regiones tan inhóspitas hay que sumarle la práctica imposibilidad de frenar estos vehículos durante el trayecto. Debido a esto la velocidad de circulación no suele superar los veinte kilómetros hora haciendo muy lento todo su recorrido.

Maquinaria especial para usos en nieve con tracción tipo oruga.

En este sentido la carretera de hielo cumple la función de comunicación pero se aparta del resto de convenciones propias a una vía. En primer lugar no existe pavimento alguno.

Debido a esto, como se explicaba, los vehículos no pueden frenar, tan sólo aminorar.

Un camión de cuarenta toneladas si frenase, además de no parar, podría quedar cruzado en medio de la pista e incluso salirse de la misma en un lugar donde la asistencia sería muy complicada.

La circulación por este motivo es muy lenta lo que permite reaccionar a tiempo ante sucesos inesperados o cambios imprevistos en la vía. Estas pistas también son diferentes en sus dimensiones de ancho. Para facilitar su mantenimiento así como la circulación de estos camiones grandes, el ancho suele ser equivalente a una pista de más de seis carriles.

Carretera nevada en épocas invernales.

Otro detalle que distingue a estas carreteras de las demás es la señalización. En líneas generales no existe señalización a parte del surco y carril ancho que delimita la propia carretera. El conductor experto se debe guíar por GPS en todo momento además de usar otras referencias físicas durante el recorrido que conoce a la perfección.

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