Efectos invernales sobre el asfalto

Jesús Pablo Alonso Consejos, Seguridad y Normativa 0 Comments

En la estación invernal desde el mes de diciembre hasta el mes de marzo la posibilidad de nevadas es muy elevada.

Según las latitudes de que se esté hablando la nieve puede adelantarse en unos meses o bien no llegar nunca.

En la península Ibérica ocurre esto mismo. Hay años que sí son más fríos que otros de manera que a veces aparecen nevadas inesperadas en el mes de octubre. Si bien es cierto que también ha habido años en donde la nieve solo apareció en la cumbre de las altas montañas.

En el caso peninsular hay contrastes notables entre el clima del Sur y del Norte. En provincias cercanas a la cordillera Pirenaica la nieve hace su aparición de manera inesperada en cualquier momento.

Solo es necesario que aparezca un frente lluvioso junto a un descenso brusco de las temperaturas para que toda la región quede totalmente llena de nieve. Montañas, valles, poblaciones y todas las carreteras se cubren de una capa de nieve que puede ser de un espesor considerable.

De esta manera se precisa de máquinas quitanieves para retirar en lo posible toda esa masa de agua helada de los viales. Por una parte se retira físicamente la mayor cantidad posible de esta nieve hacia los laterales y cunetas. Por otro lado se echa sal para fundir el hielo y la nieve que están en contacto con el asfalto.

Esta clase de actuaciones se realiza en coordinación con los servicios de seguridad y emergencia, mantenimiento de carreteras y la agencia estatal de meteorología.

Excavadora adaptada como máquina quitanieves.

TIPOS DE MÁQUINA QUITANIEVE.

Existen varias modalidades de máquina quitanieve según las necesidades que deban atender en este caso, retirar nieve de una vía.

De esta manera se emplean vehículos especializados para esta tarea. De manera específica se emplea un camión o excavadora que desde fábrica se le dota de una pala articulada frontal, un remolque para transportar sal y unos mecanismos específicos para distribuir esa sal sobre la vía.

En unos modelos este tipo de remolque simplemente está destinado al transporte de dicha sal para su posterior distribución desde un lugar o bien se trata de máquinas en donde esa sal se mezcla en un depósito con agua y a continuación se inyecta a través de unas bombas laterales.

Este sistema se emplea con frecuencia cuando hay un riesgo de helada y esa agua salina se reparte por las carreteras formando una película fina para que si se produce la helada, el agua que está en el aire, y que por condensación sobre la superficie, no llegue a formar hielo.

En otros casos, cuando se trata de un vehículo tipo excavadora, a veces dispone de una pala trasera, además de la delantera, lo que le convierte en una máquina muy versátil para acceder a lugares estrechos con nieve acumulada.

Existen en el mercado ingenios en donde se mezcla un vehículo tipo camión con uno de clase excavadora obteniendo una quitanieves tipo motoniveladora.

En países nórdicos como Noruega, Suecia y Finlandia, y en otros como Rusia o Canadá, hay una gama muy amplia de este tipo de maquinaria en donde la nieve entra por una zona central y es expulsada por los laterales traseros mediante un sistema de bombas de presión.

También en algunos de estos países en donde los tranvías circulan por la ciudad, en época de grandes nevadas, se adaptan quitanieves a estos tranvías y así permitir la circulación de los mismos.

Sobre raíles en las líneas de largo recorrido, es frecuente el uso del quitanieves ferroviario para despejar el camino. Se usa sobre todo en aquellos países y regiones en donde las nevadas son tales que se necesita retirar más de un metro de nieve.

Cuando las condiciones meteorológicas son extremas, simplemente no es posible la comunicación ni por tren ni por carretera debido a que no hay ningún lugar a donde retirar la nieve.

Como se comentaba antes, también funciona la posibilidad de adaptación de vehículos comunes. Es algo muy práctico sobre todo en aquellas latitudes donde la nieve se asoma de manera muy esporádica.

En estos supuestos, simplemente se emplean camiones y excavadoras, e incluso tractores a los cuales se les dota de una pala para realizar esas funciones. El resto del año estos vehículos se dedican a otras tareas.

Primeras nieves en alta montaña

ESTACIONES DE VIABILIDAD INVERNAL

A través de las estaciones de viabilidad invernal se distribuyen los efectivos para que esas máquinas quitanieves dotadas de palas y depósitos de sal, puedan cubrir la mayor cantidad del área afectada en toda la red de carreteras.

Por lo general estas estaciones se sitúan cerca de las zonas más elevadas así como próximas a puertos de montaña, en su base, para desde allí poder trabajar en estas tareas.

Igualmente, como se comentaba antes, estas estaciones disponen de una serie de efectivos que se coordinan con una estación de coordinación central desde la cuál se distribuyen las máquinas por sectores para atender a la mayor cantidad de vías y carreteras posible.

Camión quitanieves con depósito de sales.

ACTUACIONES Y PREVISIÓN

A través del ministerio de fomento se trata de coordinar este tipo de actuaciones para prever y solucionar los problemas derivados del clima extremo, ya sea por lluvias o por nieve.

La prioridad de este ministerio en esta clase de actuaciones es la de garantizar los servicios esenciales de transporte y comunicación en todo el territorio.

De esta manera tanto las estaciones de tren y red viaria, así como la red de carreteras y los aeropuertos son aquellos lugares más sensibles a la hora de ejecutar este tipo de actuaciones.

Así, dentro del plan de actuaciones invernales en carreteras, ferrocarril y aeropuertos se contemplan acciones y campañas.

Para la red de carreteras estatal cada año se estipula una campaña de viabilidad invernal. Los efectivos disponibles hasta este año han sido de más de 1.350 máquinas quitanieves, y se ha dispuesto de más de 240.000 toneladas de fundentes, casi todo sal, que se distribuyen en 347 almacenes y 525 silos.

En el caso de AENA, el plan de actuaciones invernales frente a contingencias de hielo y nieve para este año cuenta con más de 100 vehículos para retirar hielo y nieve y 450 toneladas de fundentes para su actuación sobre 19 aeropuertos.

Y por último, mediante ADIF, se dispone de un plan director de medidas invernales destinado al mantenimiento de más de 15.000 kilómetros de vías mediante 237 estaciones distribuidas por toda la red, así como 23 locomotoras adaptadas para su actuación en zonas sensibles.

Tractor y excavadora adaptados como máquinas quitanieves.

DAÑOS FÍSICOS Y QUÍMICOS SOBRE EL ASFALTO

Como se ha explicado, para garantizar la seguridad vial por caída de nevadas en toda la red de carreteras, ferrocarril y aeropuertos, se emplea la fuerza de fricción mediante palas sujetas a distinta clase de maquinaria así como la aplicación de sal.

Estos dos sistemas suponen un desgaste para el pavimento. Tanto si se trata de asfalto en la red viaria, como de cemento en aeropuertos, la acción mecánica sobre la superficie produce un desgaste.

También la abrasión de soluciones salinas desgastan estos materiales.

La pala que se coloca en estos vehículos para retirar la nieve o el hielo está separada del asfalto unos centímetros sobre todo cuando el vehículo circula rápido.

Otras veces cuando la velocidad es más baja, esta pala, mediante un sistema basculante, está tan próxima al suelo que lo roza, produciendo un cierto desgaste en el asfalto.

Durante el invierno el asfalto también sufre el desgaste por fricción de las cadenas que llevan colocados los vehículos para poder circular sobre la carretera nevada. Esto, de manera inevitable, produce un hundimiento del metal en la mezcla asfáltica deformando su superficie.

Otro factor que afecta a dicho pavimento es el de la fatiga térmica de manera que el asfalto sufre dilataciones y contracciones según aumenta o baja la temperatura.

Por una parte, el agua que queda en las pequeñas grietas, cuando se hiela, aumenta su tamaño y desplaza los materiales unas micras de manera que poco a poco la grieta del pavimento se hace cada vez mayor.

Y por último, el cloruro sódico empleado en las mezclas salinas es una sustancia muy corrosiva que afecta tanto al asfalto como al hormigón. Por las características químicas de estas sustancias acaban afectando a la estructura química de la mezcla asfáltica desmenuzándola con el tiempo.

Sin embargo existen otras alternativas a la sal. En la actualidad se están aplicando en algunos lugares a nivel nacional pero de manera muy inicial debido a los costes superiores de dichas sustancias.

En países como Estados Unidos se emplean cada con más frecuencia estas nuevas alternativas a la sal porque aunque sus costes iniciales son superiores, a la larga, el pavimento es más duradero, sobre todo en aquellos Estados situados al Norte.

Quitanieves con tracción tipo oruga para desplazarse por vías de alta montaña.

En esos otros lugares en donde se emplea la sal común, es necesario pavimentar mucho antes las carreteras por su deterioro con la sal, y los costes por pavimentación son mucho mayores que si se hubiesen empleado estas sustancias alternativas.

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