II Congreso Internacional de la Sal.

Jesús Pablo Alonso arqueologia 0 Comments

En la historia de la humanidad el progreso se ha medido en relación al empleo de nuevas tecnologías y una de esas primeras tecnologías fue el uso y aprovechamiento del fuego. A partir de ese momento todo cambió en la relación de la especie humana con el medio ambiente.

De este modo se iniciaron cambios que llevaron a las personas a progresar en aspectos de tipo evolutivo. Mediante el uso del fuego se comenzaron a elaborar mejores herramientas simplemente carbonizando la madera. De esta manera con ese pequeño cambio se logró una ventaja que permitió aumentar la caza y así las poblaciones humanas.

La tecnología del fuego llevó a otros desarrollos que condujeron a la vida que tenemos hoy. Como tecnología se consideran todos esos conocimientos que propician cambios y mejoras en un entorno para lograr un fin y que además es posible poner en marcha en diferentes lugares.

Desde la caza hasta la agricultura se produjeron muchos avances mediante el uso de esa nuevas tecnologías. Uno de esos avances consistió en la cocción del barro y por tanto el empleo de cerámicas lo que situó a las poblaciones humanas a la vanguardia frente a un medio hostil. Cocer barro para crear vasijas en donde preservar alimentos y así poder almacenarlos y transportarlos supuso un gran avance que además propició el desarrollo del comercio.

Industria química de procesamiento.

Mediante el fuego y el conocimiento de los metales aparecen las primeras minerías y se inicia la industria metalúrgica apareciendo las primeras sociedades mineras con estos aprovechamientos de la sal y los metales. El desarrollo de la industria de la sal tal y como la conocemos hoy ya se inició por tanto hace más de 5000 años.

Todos estos acontecimientos propiciaron la aparición de las primeras ciudades y así los primeros imperios en un movimiento imparable de interacción, comercio y relaciones humanas que continúa hoy.

Una de las primeras innovaciones que se produjeron en el pasado fue la salazón de alimentos para preservarlos frente al clima. Después de cazar animales, parte de ese alimento se consumía en el momento pero el excedente era necesario conservarlo de algún modo y la sal fue la solución. Salar los alimentos, tanto carnes como pescados, permitía disponer de un excedente para aprovecharlos en otro momento y por otro lado para transportarlos y comerciar con ellos.

La sal fue extraída desde la antigüedad de salinas de interior cuando las salinas más conocidas y populares han sido siempre las que están situadas junto al mar. Pero son las salinas de interior las que más concentración de sal han tenido siempre. Su extracción se puede considerar como una de las primeras actividades mineras.

Más adelante durante la Edad Media la extracción de sal en salinas de interior mediante balsas y secaderos se consideró una actividad agrícola ya que en estos casos la sal se cultivaba.

Su proceso de embalsado y secado precisa de varias cosechas anuales y tratamientos que son más parecidos a la agricultura que a la minería.

La sal se ha empleado desde hace milenios y ha supuesto una de las bases sobre las que se ha apoyado la humanidad en su avance.

Salinas Espartinas: depósitos salinos en surgencias.

Durante la revolución industrial este avance también corrió a manos del uso del carbón y el petróleo. Con estas dos materias se sentaron las bases de lo que serían la gestión de la energía y el desarrollo de la industria petroquímica presente en todas las áreas y sectores actuales.

Derivados del petróleo como el asfalto de las carreteras, los textiles para ropas, y el uso del gas para energía han apoyado ese progreso. En la actualidad sin embargo se lleva produciendo una transición energética en donde estos usos están siendo sustituidos por otros modelos sostenibles.

El uso de la sal sin embargo siempre estará presente porque es un elemento esencial en la alimentación humana así como para usos ganaderos y de otras especies.

En relación a este tema del aprovechamiento de la sal y sus usos industriales se ha desarrollado en España este mes de noviembre el II Congreso Internacional de la Sal en la localidad de Ciempozuelos.

En este congreso se destacó el papel de las Salinas Espartinas que están en dicha localidad y que es considerado hoy como Bien de Interés Cultural. Durante varios años se ha estado trabajando en la puesta en valor de dichas salinas y su entorno debido a su importancia arqueológica.

Las Salinas Espartinas se han explotado desde hace milenios al igual que otras salinas de la península u otras regiones del mediterráneo.

En este congreso han participado personas de primer nivel en el conocimiento sobre arqueología, historia y tecnologías antiguas centradas en el aprovechamiento ancestral de la sal.

II Congreso Internacional sobre la Sal.

Los representantes más destacados que intervinieron en la apertura del congreso fueron por una parte la Excma. Alcaldesa del Ayuntamiento de Ciempozuelos, Mª Jesús Alonso Lazareno, la jefa del Área de Protección del Patrimonio de la Comunidad de Madrid, Mª Isabel Baquedano Beltrán, el presidente de la Sociedad Española de Historia de la Arqueología (SEHA), el presidente de la Sociedad Española para la Defensa del Patrimonio Geológico y Minero (SEDPGYM), y el director del departamento de investigación en Recursos Geológicos del Instituto Geológico y Minero de España.

Después de este congreso se ha planteado la creación del próximo en el que se continuarán dichos estudios y trabajos.

 

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