Las olas de calor y su impacto técnico.

Jesús Pablo Alonso García Asfalto Leave a Comment

Las olas de calor y su impacto técnico concurren en épocas del año de mayor duración solar. El aumento de la temperatura afecta de manera notable a los cuerpos materiales. También tiene una gran influencia en el comportamiento humano.

Estaciones, equinoccios y solsticios.

El aumento de la temperatura en las diferentes regiones del planeta, se rigen por la duración del día solar. Básicamente se puede entender como un aumento de temperatura en la atmósfera, el agua, y todos aquellos cuerpos que son tocados por el sol.

Este aumento de temperatura se inicia con el amanecer. En las horas centrales del día hacia el atardecer es cuando se alcanzan las cotas más elevadas.

En el hemisferio norte los días tienen una duración progresiva desde primeros del mes de enero. Esta duración alcanza su cota más alta en el solsticio de verano que ocurre pasado mediados del mes de junio.

Sin embargo, las temperaturas continúan ascendiendo hasta al menos mediados del mes de agosto.

Se debe a que la temperatura sigue acumulada en los cuerpos materiales como suelos, pavimentos, edificios y sobre todo el agua.

El agua es un regulador del clima que mantiene una inercia lenta en los ascensos y descensos de la temperatura global. Esto quiere decir que a pesar de que los días sean cada vez más cortos la temperatura mantendrá una estabilidad progresiva.

Al comienzo de la estación de primavera la temperatura en ascenso se frena por la inercia de las aguas frías y el suelo. Después ocurre al contrario tardando varios meses en enfriar dichas superficies. El proceso puede adentrarse hasta los meses de octubre y noviembre según las latitudes.

En el hemisferio Sur este planteamiento es similar pero opuesto en las fechas y períodos estacionales definidos.

Las olas de calor y su impacto técnico. Registros climáticos.

Existen numerosos registros acerca del clima reciente y también de hace varios siglos. Han quedado explicados estos cambios de tiempo en diferentes escritos y crónicas.

Además, es posible hoy en día tener acceso a registros geológicos en donde se recogen cambios de tiempo muy fríos y también otros enormemente calurosos.

Las olas de calor y su impacto técnico

Ola de calor climática producida por masas de aire caliente y la acción del sol.

Los meteorólogos, por lo general, comparan el clima actual con los registros de los últimos cincuenta o cien años.

Cuanto más cercanos al presente estos registros tienen una mayor precisión. Por una parte, recogen numerosos parámetros y por otra se trata de registros planetarios. De esta manera es posible saber con certeza el clima que hubo en regiones concretas en fechas exactas.

Cuando se realiza esa comparativa es posible establecer si el año presente es más o menos seco que el de años anteriores. También se compara con las lluvias caídas, las temperaturas así como la duración de sus períodos.

Olas de calor climáticas

Las olas de calor se producen, según los argumentos anteriores, durante los meses de verano. Se producen por la combinación de varios factores que concurren a la vez.

Unido a la mayor duración del día se suman dos factores críticos. El primero tiene que ver con la inercia térmica.

Como se explicaba antes el agua es un regulador del clima a nivel planetario. Eso quiere decir que modera las subidas y bajadas de temperatura. Las mismas pueden tardar varios meses en aumentar o descender de manera global.

Por esa razón, cuando se está en medio de la estación de verano, la inercia térmica es muy alta. Aunque el clima refresque, por lo general, las temperaturas seguirán siendo altas o tenderán a máximos.

Factores meteorológicos.

El otro factor se centra en los anticiclones y conjuntos borrascosos. En el caso de la Península Ibérica, cuando las masas de aire proceden del norte, el clima se suaviza haciendo disminuir de manera notable las temperaturas.

En caso contrario, si estas masas de aire provienen del Sur concretamente de áreas del desierto de Sahara, las temperaturas pueden aumentar a valores peligrosos para la salud.

Las olas de calor pueden ser puntuales de manera que su duración sea de dos o tres días. Ese sería el tiempo que tardan en pasar las masas de aire caliente.

También es posible que esas masas de aire pasen por vastos territorios con un movimiento muy lento o que se formen sistemas complejos y recurrentes de manera que vengan unos detrás de otros.

Las olas de calor y su impacto técnico

Radiación solar en forma de calor e irradiación sobre estructuras físicas.

Todo depende de que estas masas de aire caliente se vean o no frenadas por otros sistemas de aire frío.

Las olas de calor y su impacto técnico. Efectos visibles en las personas.

El primer impacto visible que tienen estas olas de calor es sobre la salud.

En las horas centrales del día no es posible realizar actividades en el exterior de una manera normal. Sí es posible cuando se realizan en edificios protegidos por sistemas de aire acondicionado.

Las autoridades sanitarias desaconsejan la salida al exterior cuando las temperaturas son superiores a los 35 grados.

Las olas de calor más normales sitúan los termómetros entre los 37 grados centígrados y los 42 grados. Sin embargo, estas olas de calor, según los meteorólogos, cada vez más frecuentes, alcanzan últimamente los 42 y 46 grados sin dificultad.

Todas estas cifras contrastan con unos inviernos cada vez más suaves en cuanto al promedio de sus temperaturas.

El cálculo y contraste de estos registros ha venido a desarrollar el concepto conocido como cambio climático.

Según el rango de edades y población afectada, las olas de calor pueden influir a nivel respiratorio.

Un problema que afecta a toda la población cuando se produce una ola de calor es su alta incidencia sobre el sueño. Dormir con temperaturas elevadas es difícil. No es posible tener un sueño de calidad cuando hace demasiado calor.

El descanso es mucho menor porque no se duerme de manera continua, y las personas se suelen despertar con mucha frecuencia.

Cuando el descanso es de mala calidad todas las actividades diurnas se ven afectadas.

Las olas de calor y su impacto técnico. Efectos visibles sobre cuerpos materiales.

La temperatura elevada tiene una incidencia sobre los cuerpos materiales.

Todo cuerpo que se calienta experimenta a nivel físico una dilatación. Este factor se tiene en cuenta en la edificación de estructuras arquitectónica, puentes y carreteras.

Cada cierto número de metros, estas estructuras tienen lo que se conoce como junta de dilatación. Se trata de un espacio vacío pero que está en contacto con el conjunto permitiendo que la estructura se expanda cuando la temperatura es alta y se contraiga cuando baja.

Esta invención permite una conservación intacta del conjunto estructural.

Las olas de calor y su impacto técnico

Radiación solar en forma de calor e irradiación sobre estructuras físicas.

En realidad, se trata de un concepto moderno que se ideó cuando comenzaron a emplearse materiales de construcción como el acero, el ladrillo y el cemento.

Cuando se construía en el pasado se empleaba con frecuencia el adobe o la piedra. En estos casos dichos materiales experimentan igualmente una dilatación, pero es muy reducida en comparativa a los materiales más modernos.

Al comienzo, por desconocer este hecho, se crearon grandes obras que fracasaron. Cuando aumentaban las temperaturas se producían grietas enormes. En muchos casos las estructuras se terminaron viniendo abajo en poco tiempo. Algunas pudieron repararse y plantearse de nuevo, otras no.

Carreteras y altas temperaturas.

En la construcción de carreteras ocurre lo mismo. A nivel estructural se consideran estos factores que puede tener la temperatura sobre pavimentos y otras estructuras anexas.

Es el caso de rotondas, puentes y cambios de sentido que combinan materiales como el cemento, el asfalto, la arena y el acero.

Los cálculos sobre los que se construyen estos proyectos consideran unos rangos de temperatura suficientemente amplios en el clima donde se desarrollan.

Esos mismos cálculos se emplean para el ensamblaje de los componentes en los vehículos como los neumáticos que ruedan sobre el asfalto.

No obstante, a pesar de que estos cálculos sean acertados, hay otros factores que pueden alterar las estructuras pavimentadas. El aumento de vehículos cada vez mayor junto a temperaturas cada vez más elevadas pueden afectar a la carretera.

Ese peso de transporte constante sobre un pavimento que con el calor se ablanda puede producir una fatiga física y por tanto deformaciones.

En este sentido es aconsejable realizar labores de inspección para evaluar el buen estado del firme. Llevar un registro actualizado sobre el estado de las carreteras permitirá organizar trabajos de mantenimiento.

Dichos trabajos preservarán las estructuras actuales y alargarán su vida útil a lo largo del tiempo.

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