Sistemas de ahorro energético.

Jesús Pablo Alonso García Medio Ambiente Leave a Comment

Sistemas de ahorro energético.

Los sistemas de ahorro energético son una parte esencial de la que se considera transición energética actual.

Estos sistemas de ahorro energético tratan de dar un protagonismo cada vez mayor a las denominadas energías verdes o energías renovables.

El nuevo modelo energético que se quiere implantar consiste en el aprovechamiento de los recursos naturales actuales de modo que no supongan un gasto, desgaste y daño al medio ambiente.

Se trata de emplear las energías disponibles causando el mínimo impacto sobre el medio de manera que se deje todo igual que antes o incluso mejorado.

En esta transición energética se plantean varios pasos escalonados para su puesta en marcha y ejecución.

Sistemas de ahorro energético: energías renovables.

De esta manera en un primer paso se plantearon estas energías renovables para dejar de usar las que proceden de combustibles fósiles.

La idea parte de usar las energías limpias de manera gradual y dejar de usar las que son contaminante.

En la actualidad el uso de energías renovables está siendo simultaneo al de los sistemas de producción energética tradicionales.

De este modo dichas energías se extenderán cada vez más mientras dura dicha transición hasta que finalmente ocupen el cien por cien del conjunto.

Los sistemas tradicionales más tarde o más temprano desaparecerán definitivamente por su enorme impacto ambiental generado.

Edificio con iluminación artificial y natural.

Algunos de esos impactos son el cambio del clima por la modificación en la composición de la atmósfera debido a la emisión de gases sobre todo de CO2 y causantes del efecto invernadero.

Otro impacto es el de todo tipo de contaminantes que terminan en el aire, el agua o la tierra y que pueden llegar hasta las personas afectando su salud de manera notable.

Reparación de daños y economía circular.

Los sistemas de ahorro energético también tienen como meta de dicha transición la de reparar los daños ocasionados sobre el medio para su restitución al momento inicial.

Este momento se entiende que es aquel anterior a la intervención del hombre sobre el medio.

Se aspira al empleo de recursos naturales que no tengan un impacto sobre el medio.

Para ello es necesaria una total implantación de un nuevo sistema global de energías que no produzcan gasto ni impacto.

A ser posible deben estar integradas en un modelo que se denomina de economía circular lo cual permite una sostenibilidad perpetua.

Mientras se articula esta transición energética también se han establecido medidas de ahorro globales que alcancen a todos aquellos bienes materiales de que disponemos.

El ahorro consiste sobre todo en aprovechar los recursos de que se disponen sólo si son necesarios. Y en caso de tener que hacer uso de ellos hacerlo de acuerdo a hábitos de consumo sostenibles.

Las medidas de ahorro principales afectan al agua, el gas, la electricidad, y a la producción y uso de bienes y servicios.

Ahorro en el consumo eléctrico.

Los sistemas de ahorro energético alcanzan a todos los dispositivos que precisan de este recurso.

Central de suministro eléctrico.

Una manera de ahorrar electricidad consiste en emplear la luz natural solar.

En ausencia de luz natural se puede emplear la electricidad empleando bombillas de bajo consumo.

También es posible el uso de sistemas de encendido automático cuando pasan personas. Además se puede dar un paso más en estas medidas de ahorro y que consisten en el empleo de acumuladores de energía solar para revertir dicha energía a la red general.

Sistemas de ahorro energético en el consumo de gas y combustibles.

El ahorro en gas afecta a los sistemas de calefacción sobre todo. El aumento de los aislantes térmicos en las viviendas permite un menor consumo de los sistemas de calefacción.

También se puede emplear la luz del sol para calentar espacios del hogar tipo solarium que aumenten la temperatura general del inmueble. Previo a este sistema de ahorro es preciso disponer de una arquitectura bioclimática en la vivienda.

Arquitectura bioclimática en viviendas.

Usar acumuladores de energía y sistemas de energía térmica por agua también dotan de una mayor independencia energética al hogar.

Por último usar ropa cómoda en casa de alto índice térmico permite que no se necesite tener una temperatura muy alta en el interior.

El ahorro concerniente a los combustibles consiste en usar el vehículo privado cuando es necesario, usarlo preferentemente en modalidad compartida, y siempre que sea posible disponer hacer uso del transporte público.

Si se dispone de un vehículo eléctrico y su alimentación fuera mediante energías renovables, en este caso no habría ninguna restricción.

Otras medidas de ahorro en la conducción consisten en conducir a velocidades bajas e intermedias. Esto permite un ahorro de combustible muy importante así como un menor desgaste de neumáticos y otros mecanismos en el vehículo.

Ahorro en el consumo de agua.

El agua es otro recurso muy importante que también se puede conservar mediante políticas de ahorro.

Una de las medidas para conseguirlo consiste en tratar de disminuir su consumo mediante el empleo de sistemas de reciclaje.

Otras medidas de ahorro.

La basura que se produce cuanto menos sea mejor. Una vez generada lo más efectivo es que termine en contenedores específicos los cuales se puedan conducir a plantas de procesado para su reciclaje y posterior aprovechamiento energético.

Por último también existen muchas otras medidas de reciclaje a gran escala como es el caso del empleo de materiales de obras públicas en distintos proyectos de ingeniería civil.

Centro de aprovechamiento energético.

La construcción de nuevas carreteras así como la reparación de las que ya hay están afectadas por estas políticas de reciclaje y ahorro. De este modo es posible reciclar asfalto de otras vías o de esas mismas que se vuelven a pavimentar.

También el reciclaje de distintos tipos de plásticos y gomas permite la construcción de pistas para parques y jardines en la ciudad.

En un vehículo se recicla el 100% de todos sus componentes. Con las carreteras y autopistas ocurre lo mismo de modo que es posible reciclarlo todo.

De esta manera tanto los propios hábitos como las políticas gubernamentales pueden definir un futuro más sostenible y mejorable haciendo la vida de sus habitantes más fácil.

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